La escritora y académica participó en el encuentro de escritores por la paz y la convivencia que se realizó el fin de semana en el país de Han Kang, encabezado por otra Premio Nobel, Svetlana Alexievich

De viernes a domingo, se realizó la DMZ World Literature Festa, evento internacional promovido por The Global Network of Writers for Life, Peace and Coexistence [Red Mundial de Escritores por la Vida, la Paz y la Convivencia] y celebrado en dos lugares simbólicos de Corea del Sur: la Línea de Control Civil situada al sur de la Zona Desmilitarizada (DMZ) del armisticio entre las dos Coreas y la ciudad de Paju, conocida como la “Ciudad de los Libros”. La escritora y académica argentina María Rosa Lojo fue la única invitada hispanohablante al evento realizado en el país natal de la Nobel Han Kang.
Escritores de distintas partes del mundo se reunieron para reflexionar sobre las respuestas de la literatura a la realidad de la guerra global y sobre la esperanza de un futuro de convivencia pacífica.
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En el “Bosque de la Sabiduría”, Paju, DMZ WORLD LITERATURE FESTA 2026
“Hablé de la Argentina como un país hecho de diásporas, la de los migrantes de todas partes del mundo y la de los pueblos originarios que debieron abandonar no solo espacios sino también la propia memoria de su identidad cultural y lingüística”, dijo la autora a LA NACION. Se refirió particularmente a la experiencia de su familia española, exiliada en Argentina durante la posguerra civil, y a la creación de nuevas identidades a partir de las pérdidas. El embajador Darío Celaya, especializado en estudios coreanos, asistió a la exposición.
La autora de Finisterre proveyó material digital que fue traducido al coreano para su difusión durante la fiesta literaria: el ensayo “Ser una exiliada hija” y el cuento “Otra historia del guerrero y de la cautiva”.
En su participación, el día la inauguración del evento, la Nobel Alexievich abordó la temática de la persecución, la censura política y el futuro de la democracia en el nuevo mapa mundial, en un discurso titulado “Cómo aprendimos a hablar en el país del silencio”.
“Dentro de lo poco que pudimos hablar por la diferencia idiomática, me preguntó por la Argentina y la memoria de los desaparecidos –cuenta Lojo–. Le dije que la sociedad argentina no olvida que se sigue y se seguirá conmemorando para que no vuelva a ocurrir una dictadura”.
Este domingo los participantes visitaron lugares de memoria, como los Puentes de la Libertad, en Imjingak, donde se leyeron mensajes y declaraciones en pro de la paz. El cierre estuvo a cargo del escritor coreano HongGi don, representante de la Sociedad de Escritores Coreanos.”

Con Svetlana Alexiévich y su secretaria, Ahlam Bsharat, Tomoyuki Hoshino e Ishmael Beah
