María Rosa Lojo habla sobre “La mujer en la obra de Borges”. Ciclo Borges en bares notables de la Ciudad de Buenos Aires. Hotel Claridge, 26 de junio

María Rosa Lojo habla sobre “La mujer en la obra de Borges”. Ciclo Borges en bares notables de la Ciudad de Buenos Aires. Hotel Claridge, 26 de junio

“En su vinculación con el ámbito de la “ética bárbara” –el honor, el coraje, el amor/odio entre varones-, las mujeres suelen ser convidadas de piedra, o víctimas pasivas. Pero también se infiltran en los intersticios del coto vedado, menos impenetrable de lo que parece, y desvían o manejan –con sus propias armas- las estrategias de los varones, canalizando sus deseos, juegan sus cartas en el juego del poder. Pueden ganar la partida a través de la deliberación y la astucia: la viuda Ching, Emma Zunz, y hasta la viuda de Muraña, tienen objetivos personales que logran cumplir. Pueden traspasar la estatura mortal para remitir a la seducción imperiosa, bella, siniestra, de una vida más antigua (aquella en el que las diosas eran, así como Ulrica es la reina de los lobos, “señoras de los animales”, amas del mundo natural), o protagonistas de una épica que no excluía a las mujeres de la culminación heroica. También pueden oponerse a la violencia bárbara (la que confina a Pedro Salvadores en el sótano de su casa, la que dirige la triste saga degradada de Juan Moreira) con la afirmación del sexo y de la vida.”

“Si bien primero comparten a Juliana, como si se tratara de un objeto –el estatuto de la mujer, en todo el relato, es el de una “cosa” que se vende, se compra y de la cual se dispone-, los Nilsen no pueden evitar los celos: “En el duro suburbio, un hombre no decía, ni se decía, que una mujer pudiera importarle, más allá del deseo y la posesión, pero los dos estaban enamorados. Esto, de algún modo, los humillaba.” Sin embargo tal “amor” (que no anula sino más bien empeora la condición de objeto de Juliana) no puede quebrar la apasionada amistad fraternal: en aras de ella –de la identificación y la entrega mutuas- se “sacrifica” a la mujer. La mujer tristemente sacrificada…” es la expresión textual. Pero tal “sacrificio”, más que un sentido sagrado, evoca aquí la manera argentina de referirse a la matanza de ganado (las reses “sacrificadas” en el matadero). Las interpretaciones sobre la naturaleza de este vínculo son diversas. Borges insistió siempre en la valoración (propia del mundo antiguo, como lo señala el epígrafe del Libro de los Reyes –en realidad Segundo Libro de Samuel-, y del arcaico mundo criollo) que coloca la amistad varonil muy por encima de cualquier implicación afectiva con una mujer. Otras visiones, como la del cineasta argentino Carlos Hugo Christensen, prefirieron leerlo –para escándalo de Borges por cierto-, como pasión homosexual y endogámica.”


A 40 años de su muerte. "Jorge Luis Borges, pilar de una literatura que aspira a la eternidad". María Rosa Lojo y otros escritores responden, Página 12, 14 de junio de 2026

26 junio, 2026

"Rabindranath Tagore, a Guest of Victoria Ocampo in Buenos Aires", por María Rosa Lojo. The 15th AALA Literary Forum (Asia, Africa & Latin America Literary Forum), Tagore, World Literature and South-South Humanities, 27 de junio

26 junio, 2026