
“En realidad, cada vez que se adquiere una propiedad para reformarla, o se construye una edificación nueva sobre las ruinas de una anterior, estas son casi siempre las primeras medidas que los compradores toman, junto con la instalación de una alarma y, si da el exigido presupuesto, de cámaras de seguridad también. No podríamos decir que se trate de paranoicos, o de adictos a los noticieros sensacionalistas y a las series policiales. El recurso a esos onerosos procedimientos que seguramente preferirían no adoptar, está convalidado por experiencias reales.“
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